Los recortes del gasto público que atraviesan Europa
Comento un poco por encima este artículo publicado en El País.
Resulta, cuando menos, paradójico, que un gobierno socialdemócrata sea el que use las tijeras atacando por la base. Paradójico si uno no tiene un mínimo de memoria histórica para recordar que siempre han sido ellos los que han ejecutado las órdenes de liberalizar, privatizar y reconvertir emanadas desde el FMI, el Banco Mundial, el Club Bildelberg o quienes sean los que dan las óirdenes en este mundo mundial.
Que unos trabajadores (aunque crean que son de "clase media") se rían del ataque a otros trabajadores sólo traerá como consecuencia que sus lágrimas serán más amargas cuando sean ellos los atacados. Ya conoceis la cita, erróneamente atribuida a Bertolt Brecht, de Martin Niemoeller: "Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí"
El caso es que la imaginación de los políticos europeos brilla por su ausencia (talmente como la ausencia de sus metafóricas pelotas a la hora de tomar "decisiones").
En España jodemos a los funcionarios (y de paso alegramos el día a la peña para que no piensen en que lo están pasando mal), a los pensionistas y a las futuras madres. Aumentamos el IVA para joder a todos por (des)igual y nos quedamos tan anchos. Todo ello justo después de una llamada del señor Obama y del presidente de China (perdonad que no recuerde su nombre). Mientras tanto, los futbolistas (sólo los extranjeros) y señores como Mourinho, siguen beneficiándose de un tipo fiscal del 25% sobre sus millonarios emolumentos.
En Portugal tres cuartos de lo mismo, aunque con un poco más de comedimiento. Con gobierno también socialdemócrata, se han atrevido, tímidamente y de cara a la galería, a subir los impuestos sobre el capital, las empresas y las instituciones financieras.
En Italia, el neofascista Silvio Berlusconi, sigue la misma senda: funcionarios, pensionistas y discapacitados parecen ser los causantes de la crisis en el país de la bota. Todo ello adobado con nuevos peajes (de concesión privada, of course). Como medidas maquilladoras de cara a la galería, "pretende redoblar" la lucha contra la evasión fiscal, aunque hace menos de un año aprobó una amnistía contra los capitales fugados, entre ellos, seguramente, los suyos). El dueño de Tele5 sube los impuestos a los bonos y opciones por acciones.
En Grecia, también socialdemócratas, fueron los primeros en lanzar el dedo acusador sobre los funcionarios. Sin pagas extra y otros recortes. Los pensionistas también pagarán su parte de la factura. También tendrán que trabajar hasta los 67 años si quieren cobrar un euro de pensión. Como medida imaginativa, suben el IVA al 23% y los impuestos sobre la gasolina, el tabaco y el alcohol.
En Irlanda idénticas medidas sobre los funcionarios, aunque el gobierno ha tenido la decencia de bajarse los suyos un 25%. Como en el resto de casos, se ignora qué ocurre con los gastos de representación, dietas y demás prebendas de sus señorías. Bajan el IVA hasta el 21%. Crean una "tasa verde" sobre los carburantes (como en Grecia pero disfrazado de ecologista).
En Alemania todavía están estudiando por dónde van a cortar. Se esperan medidas imaginativas, aunque seguramente los pensionistas alemanes seguirán pudiendo veranear en Mallorca.
En Francia, al parecer, el gobierno conservador está estudiando crear un gravamen para las rentas más altas. También retrasará la jubilación, a largo plazo, aunque sin recortar las pensiones.
En el Reino Unido suprimen los coches oficiales y los viajes en primera clase. También eliminan la ayuda para los recién nacidos y anuncian que no contratarán más funcionarios. Suben el IVA al 17,5%
Como se puede ver, salvo excepciones, la mayoría de los países mencionados en el artículo ha tirado de imaginación y de huevos para que "esto lo arreglemos entre todos". Por fin se han dado cuenta de que no se puede hacer recaer el peso de la crisis siempre sobre los menos favorecidos. Los "privilegiados" pensionistas, discapacitados, madres trabajadoras y funcionari@s europeos tenían que darse cuenta, de una vez por todas, que esos 1000 y pico euros de media que cobran por no hacer nada eran un regalo que no podía durar toda la vida. Las diferencias entre socialdemócratas y conservadores son sólo de matiz. Y la Europa de los mercaderes, ahora sí, es prácticamente una sola voz.
A partir de ahora, cuando vaya ud. a un hospital, a una comisaría de policía, a la escuela de sus hij@s, a la oficina del paro, a la ventanilla donde le dan las ayudas para la compra de una vivienda, al asilo a visitar a sus mayores... y vea a toda esa gente desocupada (médicos, enfermeras, auxiliares de clínica, camilleros, policías, auxiliares que hacen el carné de identidad, o que informan, o que resuelven expedientes, o que cuidan de sus mayores y les hacen masajes o rehabilitación), gente que, en realidad, está haciendo como que trabaja, que está ahí por hobby, enchufados todos... cuando vayan y les vean, digo, ríanse sonoramente en su cara, a carcajada limpia, porque en realidad lo que son es unos "mindundis" incapaces de currar de verdad para ganarse el pan honradamente.
Eso... ¿o quizá deberíamos plantearnos hacer algo antes de que privaticen la sanidad y la educación, al unísono, en la democrática Europa del "bien estar"?

